| Dra. Verónica Rembis Sáinz
Hablar de libido sigue siendo un tema rodeado de silencios y culpas. Muchas mujeres se preguntan en algún momento de su vida: “¿Por qué ya no tengo el mismo deseo sexual?” La realidad es que la baja de libido es una situación frecuente y, en la mayoría de los casos, tiene explicación y solución.
El deseo sexual no depende solo de la voluntad. Está influido por hormonas, emociones, salud física y contexto de vida. Entender qué está pasando es el primer paso para recuperar el bienestar.
Cambios hormonales: una causa frecuente
Las hormonas juegan un papel clave en el deseo sexual. Alteraciones en los niveles de estrógenos, progesterona o testosterona pueden provocar una disminución del deseo sexual.
Esto puede ocurrir en etapas como:
Uso de anticonceptivos hormonales
Postparto y lactancia
Perimenopausia y menopausia
Ciclos irregulares
Cuando las hormonas no están equilibradas, es común notar menos deseo, sequedad vaginal o incomodidad durante las relaciones.
Estrés, cansancio y carga mental
El ritmo de vida actual tiene un impacto directo en la sexualidad. El estrés crónico, la falta de sueño y la sobrecarga emocional elevan el cortisol, una hormona que interfiere con las hormonas sexuales.
Algunas señales de alerta incluyen:
Cansancio constante
Falta de concentración
Irritabilidad
Poco interés en la intimidad
No es falta de interés en la pareja; muchas veces es agotamiento físico y mental.
Dolor, incomodidad o cambios físicos
Cuando el sexo se asocia con dolor, ardor o incomodidad, el cuerpo responde reduciendo el deseo como mecanismo de protección.
Algunas causas pueden ser:
Sequedad vaginal
Infecciones vaginales recurrentes
Endometriosis
Cambios en el piso pélvico
Estas condiciones deben evaluarse médicamente y no deben normalizarse.
Factores emocionales y de relación
La libido también está vinculada al estado emocional. Ansiedad, depresión, problemas de autoestima o conflictos de pareja pueden influir directamente en el deseo sexual.
Es importante entender que la sexualidad femenina es integral: cuerpo y mente trabajan juntos.
¿Cuándo acudir al ginecólogo?
Si la libido baja persiste, afecta tu bienestar o genera preocupación, es recomendable acudir a una valoración ginecológica. Un especialista puede:
Evaluar tu perfil hormonal
Identificar causas físicas
Orientarte sobre opciones de tratamiento
Acompañarte sin juicios
Buscar ayuda es parte del autocuidado.
Conclusión
Recuperar tu bienestar es posible La disminución del deseo sexual no define quién eres ni debe vivirse en silencio. En la mayoría de los casos, entender la causa permite encontrar soluciones reales y personalizadas.
En Ginecología de Vanguardia, creemos en una atención integral, empática y basada en la salud femenina en todas sus etapas. Si algo ha cambiado en tu cuerpo o en tu deseo, escucharlo a tiempo hace la diferencia. Agenda una valoración ginecológica y recibe orientación profesional y cercana.